Las cubiertas construidas con tabiques palomeros son habituales en numerosos edificios y viviendas, especialmente en construcciones de cierta antigüedad. Su configuración crea espacios bajo cubierta que, cuando carecen de una protección térmica adecuada, pueden convertirse en una importante vía de pérdida de energía. Aislamientos Galicia, referente en aislamiento por insuflado en Santiago de Compostela, te vamos a contar cómo se puede actuar sobre estas zonas para mejorar su comportamiento térmico sin necesidad de acometer una reforma integral.
¿Qué es una cubierta con tabique palomero?
Los tabiques palomeros son pequeños muros de ladrillo levantados sobre el último forjado del edificio. Su función principal es sostener el tablero o los elementos que forman las pendientes de la cubierta. Entre estos tabiques quedan espacios o cámaras que, en muchos inmuebles, están vacíos o disponen de un aislamiento antiguo e insuficiente.
El problema aparece porque el último forjado separa directamente las estancias habitables del espacio situado bajo el tejado. Si esta superficie no está correctamente aislada, durante el invierno el calor interior tiende a escapar hacia la cubierta, mientras que en verano el calentamiento del tejado puede transmitirse hacia las habitaciones inferiores.
¿Cómo aislar una cubierta con tabique palomero mediante insuflado?
Una de las soluciones más interesantes consiste en introducir aislamiento a granel en los espacios existentes entre los tabiques. Materiales como determinadas lanas minerales o la celulosa pueden distribuirse mediante equipos de soplado hasta crear una capa continua sobre el forjado.
Antes de comenzar es fundamental inspeccionar el bajo cubierta, comprobar el estado de los tabiques y estudiar los accesos disponibles. Dependiendo de la construcción, el trabajo puede realizarse desde una zona registrable o mediante pequeñas aperturas estratégicamente situadas.
Posteriormente, una manguera conectada a la máquina de soplado permite distribuir el aislante hasta alcanzar el espesor previsto. El objetivo no es simplemente introducir material, sino conseguir una cobertura homogénea y evitar zonas sin aislar que reduzcan la eficacia del conjunto.
Una intervención rápida y con pocas molestias
El aislamiento soplado resulta especialmente interesante cuando el bajo cubierta presenta dificultades de acceso. No siempre es necesario que un operario pueda desplazarse cómodamente por toda la superficie, ya que la manguera facilita alcanzar espacios estrechos entre los tabiques palomeros.
Por ejemplo, los aislamientos Toledo mediante técnicas de insuflado o soplado pueden aplicarse en viviendas donde interesa mejorar la envolvente térmica reduciendo al máximo las obras. Una vez distribuido correctamente el material, los puntos utilizados para acceder al espacio se cierran y sellan.
Esta característica convierte al sistema en una alternativa especialmente práctica para rehabilitación energética. Se reducen los trabajos de albañilería, los escombros y los tiempos de ejecución frente a intervenciones que obligan a desmontar buena parte de la cubierta.
¿Qué ventajas ofrece aislar esta zona?
Actuar sobre el último forjado permite limitar el intercambio térmico entre la vivienda y el espacio situado bajo el tejado. Esto puede favorecer temperaturas interiores más estables, reducir la sensación de frío durante los meses de invierno y disminuir la entrada de calor procedente de la cubierta durante el verano.
Además, una distribución uniforme del aislante ayuda a reducir discontinuidades térmicas. Para conseguir un resultado adecuado deben estudiarse cuidadosamente encuentros con muros, pasos de instalaciones y otros puntos singulares.
El aislamiento insuflado Toledo, Ourense, A Coruña, León, Madrid y demás poblaciones debe plantearse siempre después de analizar las características concretas de cada edificio, ya que no todas las cubiertas presentan la misma altura, accesibilidad, estado de conservación o configuración constructiva.
¿Insuflado o poliuretano proyectado?
El poliuretano proyectado constituye otra posibilidad cuando el espacio es accesible y las características de la cubierta permiten su aplicación. En este caso se genera una capa rígida adherida directamente sobre la superficie que se pretende proteger.
Sin embargo, cuando existen numerosos tabiques palomeros, espacios reducidos o zonas complicadas de alcanzar, el aislamiento soplado ofrece una ventaja importante: permite distribuir material mediante una manguera y cubrir superficies de difícil acceso sin desmontar el tejado.
Por ello, antes de decidir cómo aislar una cubierta con tabique palomero, resulta fundamental realizar una inspección previa. Aislamientos Galicia puede estudiar la configuración del bajo cubierta, localizar las zonas susceptibles de pérdida térmica y determinar el sistema y espesor más adecuados para conseguir una solución continua, eficiente y adaptada a cada vivienda.
Si vives en Santiago de Compostela o su área comercial y quieres aislar tu casa, no dudes en ponerte en contacto con nosotros para pedir un presupuesto sin compromiso.
